Lo que no podía faltar en una tarta de princesa es el color rosa y una corona.
La tarta era para el cumpleaños de una princesita que cumplía 4 años y que quedó encantada. El sabor por supuesto, chocolate y rellena de ganaché de chocolate blanco.
Además hice unas galletas con forma de corazón y otras con forma de flor para que no faltase nada en la fiesta.




